En la entrada anterior mencionaba el trabajo de Ekander, Perkins y Richards publicado en 2025. Es el modelo más completo que conozco sobre la mecánica del lanzado. Describe a la vez la caña, la línea, el bajo y la mosca con sus masas, su rigidez y la resistencia del aire. A partir de ahí calcula cómo se mueve todo el conjunto durante el lance.
Un artículo científico no es una herramienta. Las ecuaciones están ahí, pero hay que programarlas y resolverlas con precisión. Después hay que comprobar que los resultados son correctos. Mi experiencia profesional está en la tecnología y el análisis de datos, así que decidí hacerlo yo mismo. He implementado el modelo desde cero y lo he convertido en un simulador con el que diseñar.
Lo primero fue comprobar que reproducía los resultados del artículo. Para ello, escribí a Hans Ekander, su autor principal, que atendió mis preguntas con mucha amabilidad. Me envió los datos de su lance de referencia y echó un vistazo a mis primeros resultados. Quiero darle las gracias por su inestimable ayuda.
Qué muestra cada lance
El simulador divide la caña y la línea en cientos de pequeños tramos y calcula su movimiento miles de veces por cada segundo de lance. Repite el lance hasta que todos los ciclos son iguales, como haría un pescador que encuentra su ritmo. Cada lance da una página completa de datos.

La animación muestra el lance completo y permite reproducirlo a cámara lenta. Junto a ella se ven en cada instante la velocidad de la mosca y la fuerza que llega al bajo y a la mano del lanzador. La forma de la línea cada 50 milisegundos resume el ciclo en una sola imagen. En ella se ve enseguida si el bucle es cerrado o abierto y si la línea cae por detrás.

Las gráficas de la caña siguen las del artículo. Muestran el ángulo al que se encuentra el mango y cuánto llega a doblarse la propia caña. En este lance la punta llega a desplazarse más de un metro respecto a una caña que fuese completamente rígida. También se ven la fuerza y la potencia de la mano en cada momento. Como siempre se usa el mismo movimiento de la mano, se puede saber qué perfil carga más la caña y si lo hace por su diseño o solo por su peso.

Las gráficas de la línea y la mosca son las que más dicen sobre cómo pescará un determinado perfil. La velocidad de la mosca y la fuerza en el bajo alcanzan su máximo cuando el bucle termina de extenderse. Ese momento muestra cómo la línea termina de estirar el bajo. Una buena línea estira el bajo por completo sin que la mosca llegue con demasiada velocidad.

Por último está la energía. El simulador mide cuánto trabajo hace la mano en cada lance y cuánto se almacena en la caña doblada. También cuánto pasa a la línea y cuánto se pierde por el camino. En este lance la mano pone unos 4 julios y casi todos acaban perdiéndose en el aire. Un perfil que pierda menos necesita menos esfuerzo para el mismo lance.

Cómo se usa
Por el simulador han pasado 36 líneas reales cuyos perfiles han sido previamente medidos. Estas simulaciones ayudan a saber qué números corresponden a lo que un pescador reconoce como una buena línea. Cada diseño de perfil pasa primero por el simulador y se compara con las líneas de su mismo peso. Esto permite probar decenas de variantes y entender por qué una funciona mejor que otra antes de fabricar nada.
Después serán los pescadores quienes tengan la última palabra en el río. Sus impresiones sobre los prototipos volverán al simulador para afinar el siguiente diseño. Es la forma de trabajar que mejor encaja con lo que sé hacer y la que quiero para Arven.
